¿Usted, vos o tú?

Although English today has only one kind of second-person pronoun (although it used to have more, including ones for just two people), Spanish has many more. The most widespread of these are usted, vos, tú, and vosotros, although there are others. Because the pronoun used depends on the social setting or even regional differences, people are often more familiar with one pronoun than another.

Frecuentemente leo textos redactados en español en los Estados Unidos en los cuales se mezclan el ‘usted’ y el ‘tú’ sin criterio evidente. A continuación, explicaré lo que creo que causa esta confusión.

En inglés hay una sola forma de expresarse para la segunda persona: you.

  • You are my friend.
  • Your Honor, I disagree with you.
  • I would like you (the whole group) to come to my party.

En español, hay varias posibilidades. Marcamos algunos sujetos tácitos entre corchetes, como sigue:

[ST: Yo] Quiero una manzana.

José, tú eres mi amigo.Ustedes son mis amigos. (América Latina)
Vosotros sois mis amigos. (España)
[ST: vos] Sos mi amigo.Ustedes son mis amigos. (América Latina)
Su señoría, usted es el juez.Ustedes son los profesores de mi hijo.

¿De dónde viene tanta confusión?

Tú: el origen de todo

El ‘tú’ es la forma original de dirigirse a la segunda persona del singular. Las otras son variantes que fueron surgiendo a lo largo de la historia para resolver problemas específicos y se siguen usando. Es la variante más común, y se usa para dirigirse a las personas que están a un nivel de amistad o de trato informal.

  • Me debes cien dólares, Pancho.
  • Págame los cien dólares, Pancho.

> vos > vuesa merced > usted

En América Latina generalmente se usa el ‘usted’ para el trato formal y profesional. En algunos países, como Colombia, se usa incluso para algunos niveles de amistad muy cercana y entre familiares, y un oído atento detecta un cambio en la pronunciación en estos casos, pues la –d final prácticamente desaparece de la pronunciación para que suene casi ‘usté’ La conjugación verbal adecuada para ‘usted’ es la que se usaría si el sujeto del verbo fuera ‘él’, y por lo tanto es indispensable poner el ‘usted’ a menos que quede claro debido al contexto de la oración.

  • Me debe cien dólares, señor.
  • Págueme los cien dólares, señor.

Originalmente, el ‘vos’ era la segunda persona del plural. En el castellano medieval se empezó a usar el ‘vos’ en el singular como señal de respeto. Sin embargo, para separarlo del ‘vos’ plural, se empezó a decir ‘vuesa merced’. Eso se transformó en ‘usted’. El plural (vuesas mercedes) pasó a ser ‘ustedes’. Se conjuga como si el sujeto del verbo fuera ‘ellos’.

  • Me deben cien dólares, señores.
  • Páguenme los cien dólares, señores.

Nosotros somos, vos sois… Mejor, vosotros sois

Originalmente el ‘vos’ era el plural del ‘tú’. Sin embargo, cuando el ‘vos’ pasó a ser un ‘tú’ de respeto, en el medioevo, se contagió del ‘nosotros’ y se hizo ‘vosotros’. Ahora ese uso es más común en España, con la excepción de Andalucía.

  • Me debéis cien dólares.
  • Pagadme los cien dólares, amigos.

Uso en Andalucía:

  • Ustedes hablan. (formal)
  • Ustedes habláis. (coloquial)

El ‘vos’ en el mundo de hoy

En algunas regiones el ‘vos’ se sigue usando a nivel informal, y se conjuga en forma muy similar al vosotros:

  • [ST: Vos] Me debés cien dólares.
  • Pagame los cien dólares

Entender la historia nos ayuda a saber que esto no surgió simplemente porque sí. El idioma varía a través del tiempo, y debemos adaptarnos a la variante actual y local.

Cuando nos comunicamos con una persona, ya sea oralmente o por escrito, es esencial mantener la coherencia en nuestra comunicación. Usar el tú en un párrafo y el usted en el siguiente va a confundir. He observado los siguientes ejemplos en la grabación de una interpretación formal:

  • Quiero que usted digas que te gustan las manzanas.
  • Él puede ver que usted puedes hacer esto.

¿Por qué se cometen estos errores?

Estamos acostumbrados a usar el ‘tú’, pero sabemos que en ciertas situaciones hay que usar un lenguaje formal al cual no estamos acostumbrados. La complicación reside en que nos estamos dirigiendo a un ‘you’ que, a nivel formal, con la conjugación de usted, exige la conjugación del ‘he’. Para quienes no están acostumbrados a esto porque viven en los Estados Unidos, es fácil olvidarse de este detalle. No les resulta natural. De hecho, cuando me mudé de los Estados Unidos a la Argentina a los ocho años, esto me resultó muy difícil, aunque hablaba el idioma más o menos bien. Ofendí a unas cuantas personas cuando las traté de ‘vos’ por error.

En ese caso, es mejor mantener la coherencia. En mi opinión, habría sido mejor si la persona que cometió los errores que cité hubiera dicho esto, con una actitud respetuosa:

  • Quiero que digas que te gustan las manzanas.
  • Él puede ver que puedes hacer esto.

Nadie estaría confundido y la conversación habría seguido su curso. Es importante mantener las normas de respeto, pero es incluso más importante ser coherentes en cómo nos dirigimos a nuestros oyentes. En los Estados Unidos estamos tan acostumbrados a usar el ‘you’ informal y no usar el ‘sir’ para casi nadie, que el ‘usted’ ha caído en desuso. Debemos pensar en esto antes de empezar a redactar nuestros documentos o hablar con nuestro interlocutor.

Resumen final

 Segunda persona singularSegunda persona plural
Latín – igual para todosvos
Latín tardío: se introducen formas de respeto
vos – señal de respeto
vos
Castellano medievaltú – relaciones familiares
vos – singular de cortesía
(vos más frecuente en el singular)
vos
Una solución
vuestra merced > vuesa merced
vosotros
vuestras mercedes > vuesas mercedes
contagio: nosotros
Transformacióntú/vos
usted
vosotros
ustedes
Distribución geográfica del 'tú'Distribución geográfica del 'vos'
España
México
Bolivia
Perú
Argentina
Uruguay
Paraguay

Se usan ambos en:

  • Chile
  • Colombia
  • Costa Rica
  • Cuba
  • Ecuador
  • El Salvador
  • Guatemala
  • Honduras
  • Nicaragua

Se usa de estas maneras según la región:

  • Vos tenés una bicicleta.
  • Tú tenés una bicicleta.
  • Vos tienes una bicicleta.

(La conjugación ‘tenés’ es similar a ‘tenéis’, que corresponde al ‘vosotros’.)

En los países de Centroamérica que figuran en la lista anterior, el ‘vos’ se usa así:

  • Presente indicativo: Hablás, comés, decís
  • Presente subjuntivo: hablés, comás, digás
  • Imperativo: hablá, comé, decí
  • Futuro: hablarás, comerás, dirás
  • Pretérito: hablastes, comistes, dijistes

Sumercé: un pronombre fósil que está creciendo en aceptación

En una región de la zona andina colombiana, se sigue utilizando, un pronombre que que resulta ser una especie de fósil: ‘sumercé’. Evidentemente, se deriva de ‘su merced’, pero la marcada –d final se ha perdido porque es de uso oral más que nada. Hace unas cuantas décadas, este ‘sumercé’ era un pronombre en vías de extinción y se conservaba en pequeños núcleos rurales del altiplano cundiboyacense. Su uso era semejante al de ‘usted’: denotaba diferencias de jerarquía familiar y una distancia respetuosa. Sin embargo, la confusión entre el uso de ‘tú’ y ‘usted’ y las conjugaciones verbales correspondientes a cada uno han llevado a que los hablantes jóvenes se apeguen al ‘sumercé’ que conocían por oírlo entre sus abuelos, padres, padrinos, etc., y ha venido creciendo en aceptación. Por ejemplo, es muy probable que sea la primera opción en un entorno médico, y que la enfermera lo utilice para dirigirse al paciente al que atiende.

Colaboración

Aunque la autora principal de este artículo fue Helen Eby, las mosqueteras  Lorena Pike, mexicana, y Mercedes Guhl, colombiana, contribuyeron perspectivas importantes en el proceso de revisión y publicación. Por ello este artículo tiene una perspectiva internacional más completa. En Cuatro Mosqueteras trabajamos en equipo.

Bibliografía

Torrens Álvarez, María Jesús. Evolución e historia de la lengua española, Madrid: Arco Libros, 2007, Madrid, pág. 88 y ss.

Nueva gramática de la lengua española, Madrid: Real Academia Española, 2009, págs. 192 a 216.

Lipski, John M. Varieties of Spanish in the United States, Washington: Georgetown University Press, 2008, págs. 144 a 145.

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